¿Quién se queda con la mascota?

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Las mascotas, fieles compañeros que alegran la vida de las personas con las que conviven, pueden convertirse en una fuente de conflictos en los Juzgados cuando una pareja decide poner fin a su unión. Ya se trate de un perro, un gato, un periquito o una iguana, determinar su tenencia provoca auténticos conflictos tras una ruptura matrimonial. Por eso, hoy nos gustaría aprovechar nuestra experiencia como abogados de divorcios en Madrid para contarte quién se queda con la mascota cuando una pareja disuelve su matrimonio.

En primer lugar, debemos tener muy presente cómo son catalogadas las mascotas según el artículo 333 y 335 del Código Civil según los cuales: “Todas las cosas que son o pueden ser objeto de apropiación se consideran bienes muebles o inmuebles”. “Se reputan bienes muebles los susceptibles de apropiación no comprendidos en el artículo 334 y, en general, todos los que se pueden transportar de un punto a otro sin menoscabo de la cosa inmueble a que estuvieren unidos.” En definitiva, según el Código Civil, las mascotas tienen naturaleza de bienes muebles y, en consecuencia, adquieren un carácter ganancial, privativo o proindiviso para los cónyuges. Dicho de otra forma, los animales de compañía pueden ser reclamados en propiedad por la dos partes o ser compartidos por ambas, germen del conflicto que nos ocupa en este post.

¿Qué opciones legales existen?

Más que hablar propiamente de custodia, cuando se trata de mascotas es más aconsejable hablar de “derecho al disfrute”. Obviamente, si el animal ya era propiedad de uno de los cónyuges antes de unirse en matrimonio, el otro no tendrá derecho de decisión y la mascota se quedará con su dueño original.

Ahora bien, cuando no es así, la primera posibilidad que tiene una pareja que decide disolver su unión y tienen una mascota “en común” es llegar a un acuerdo amistoso sobre quién se queda con la mascota. Como siempre, es la solución menos costosa tanto desde el punto de vista económico como el emocional ya que se evitarán muchas disputas y dolores de cabeza.

Si no es así, pueden emprenderse acciones legales orientadas a que un juez determine con quién se queda la mascota en cuestión. Si la pareja tenía establecido un régimen de separación de bienes y la mascota fue adquirida durante el transcurso del matrimonio por uno de ellos, esta se quedará con la personas que la adquirió siempre y cuando pueda demostrarlo.

Cuando lo que existe es un régimen de bienes gananciales, el juez puede dictar una custodia compartida del animal. Como expertos abogados de divorcios en Madrid podemos asegurarte que esta fórmula es una de las más aceptadas para que así, los dos miembros de la ex pareja puedan seguir disfrutando del animal. Cuando se adopta esta solución, será un juez el que decida el régimen de visitas teniendo en cuenta factores como quién puede dedicar más tiempo a atender a la mascota o quién tiene una vivienda mejor acondicionada para el animal. La otra persona tendrá derecho a visitarla en un régimen de visitas establecido así como en periodos especiales como fines de semana o vacaciones.

Por otro lado, el juez puede dictar una custodia única y en ese caso será uno de los ex cónyuges el que se quede en exclusiva con la mascota, teniendo que indemnizar a la otra parte por renunciar a ella y perder los derechos de disfrute del animal.

Divorcio con mascotas y niños

Una cuestión a parte es cuando en el divorcio, además de haber implicadas mascotas, hay niños. En estos casos, las tres fórmulas posibles (acuerdo amistoso, custodia compartida y custodia única) pueden verse alteradas por la presencia de niños en el seno familiar. La relación que se establece entre los niños y las mascotas suele ser muy especial y los niños tienden a encariñarse mucho con estos animales que se convierten en parte cotidiana de sus juegos. Por este motivo y en un intento de que la situación de divorcio no resulte más traumática para los pequeños, la jurisprudencia recomienda no separar a los animales de los niños.

Como siempre, en estos casos lo mejor que puedes hacer es ponerte en manos de expertos como Abogados Divorcio Express, un bufete especializado en derecho de familia que puede ayudarte en casos como este. Consúltanos sin compromiso.