¿Y si mi ex pareja no quiere vender la casa?

El amor se acaba pero la hipoteca no. Esa es la situación que viven muchos clientes que acuden a nuestro despacho de abogados de divorcios en Madrid para saber qué pueden hacer cuando su ex pareja se niega a vender el piso que en su día habían comprado a medias y que todavía están pagando.

Ya sea porque no llegan a un acuerdo respecto al precio de venta o porque uno de los ex cónyuges no quiere desprenderse de la vivienda, la cuestión es que, en muchas ocasiones, resulta difícil alcanzar un entendimiento sobre el futuro de una casa que cuenta con dos copropietarios. Y mientras tanto, el tiempo pasa y los inmuebles se van devaluando, tanto que en algunos casos, la hipoteca pasa a ser más cara que la propia vivienda. ¿Qué medidas se pueden adoptar en estos casos?

Vender tu parte a tu ex

Aunque lo más beneficioso para las dos partes es ponerse de acuerdo y vender la vivienda al mejor precio posible a una tercera persona, cabe la posibilidad de que uno de los cónyuges compre su parte a la otra para seguir residiendo en el que era el domicilio familiar.

Esta opción resulta muy ventajosa desde el punto de vista fiscal ya que no tributa como una compraventa, lo que supone una reducción de los gastos derivados. Aunque es importante tener en cuenta que “desaparecer” de la escritura de la vivienda no es lo mismo que hacerlo de la hipoteca. Es necesario que el banco acepte la liberación de la persona que renuncia a su parte, algo que no siempre resulta tan sencillo como parece ya que las entidades bancarias no son muy partidarias de que la hipoteca recaiga en manos de una sola persona.

Vender tu parte a una empresa proindivisos

Otra de las opciones más sencillas que existen cuando uno de los dos cónyuges se niega a vender la casa, es que la otra parte venda su parte correspondiente a un tercer agente. Para ello no necesita ningún tipo de permiso o autorización de la otra persona. Basta con acudir a una empresa especializada en compra proindivisos, una solución cada vez más recurrente para no tener que recurrir a la vía judicial. El problema de esta fórmula es que la mayoría de estas empresas no compran si la casa está hipotecada, salvo que sea poca la cantidad que falta por abonar o vean algún tipo de atractivo significativo en la vivienda.

Vía judicial

Obviamente, cuando no hay consenso también existe la posibilidad de acudir a juicio para solicitar la división de la cosa común. Es la opción menos recomendable porque el proceso se vuelve más largo y costoso, al tiempo que la vivienda va perdiendo valor en el mercado inmobiliario.

Una vez extinguido el condominio, la casa tiene que salir a subasta pública y con el dinero por el que sea comprada, se liquida la deuda con el banco, quedando el capital sobrante (si es que sobra) listo para repartir entre los ex.

Se trata en cualquier caso de situaciones muy complejas que pueden dar lugar a conflictos en los que cada una de las partes velará por sus intereses. Por eso te recomendamos, antes de dar ningún paso, consultar con nuestros abogados de divorcios en Madrid, que te asesorarán para que optes por aquella fórmula que mejor garantice tus intereses. Si necesitas realizar alguna consulta sobre este tema, ponte en contacto con nosotros a través de la web de Abogados Divorcio Express.

 

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